Pretexto para repensarnos

diciembre 3, 2012

Si, como hemos afirmado en otras oportunidades, la escuela es el lugar donde ensayamos el país que deseamos; el desafío de integrar a niños y jóvenes con discapacidad a los establecimientos educativos comunes nos permite imaginar una sociedad cada vez más justa, más respetuosa de las diferencias y capaz de valorar a las personas por sus potencialidades y no por sus deficiencias.

Sin embargo, aun con ese horizonte en mente, todavía encontramos resistencias             –muchas veces originadas por el temor a equivocarnos, a no saber qué hacer– para poder afrontar los procesos inclusivos –que requieren de marcos institucionales que conjuguen la educación general con la especial, en un sistema único– demandados por las normativas internacionales, nacionales y provinciales que nos obligan a garantizar, a todos y a cada uno, el derecho a la educación.

Los especialistas, con distinto énfasis y perspectivas, coinciden en señalar en que se necesita, además de los técnicos de la escuela especial o maestros de apoyo a la integración, que puedan colaborar en los accesos o las adaptaciones curriculares –esto es, más allá del saber especializado–, docentes que, dejando de lado sus miedos, se atrevan a establecer un vínculo –si se quiere amoroso– con sus alumnos y confíen en que, aun con limitaciones, siempre pueden aprender.

Todos quienes han abierto las puertas de sus escuelas destacan la oportunidad que significa poder vivir la diversidad de manera natural y asumir el carácter único e irrepetible de cada quien; esto es, de promover un cambio cultural.

Citando a López Melero podemos afirmar que una cultura de la diversidad no consiste en que las culturas minoritarias se sometan (“integren”) a las condiciones impuestas por la cultura hegemónica, sino que “exige que sea la sociedad la que cambie sus comportamientos y sus actitudes con respecto a los colectivos marginados para que estos no se vean sometidos a la tiranía de la normalidad”.

Una institución abierta, que puede ver las posibilidades de cada uno, y no sus deficiencias, que es tolerante frente a lo distinto, que respeta los ritmos diferentes de aprendizaje de sus alumnos, permite que se sientan –y sean– incluidos no sólo los niños o jóvenes con discapacidad, sino todos aquellos que por razones sociales, familiares, u otras, presentan dificultades para apropiarse del conocimiento en los tiempos previstos. En este sentido, la inclusión es un proceso amplio que ve las diferencias individuales como una oportunidad para enriquecer el aprendizaje, y no como un problema.

La integración escolar –como una entre otras estrategias educativas para incluir, en este caso, a los sujetos con discapacidad en la escuela común– nos permite reflexionar sobre los alcances de una escuela inclusiva, entendida como aquella capaz de brindar una educación de calidad, sin distinciones, para que todos, sin importar –o al contrario, dando la debida importancia a– las diferentes necesidades y capacidades puedan aprender. Es un buen pretexto para repensar la institución escolar y la propuesta curricular, para que sea más abierta y flexible, y posibilite la construcción de una sociedad más democrática, justa y humana.

Lo que otros están diciendo

  1. Patricia Beatriz Montaiuti diciembre 11, 2012 a 6:29

    Me encantan los artículos publicados en la revista saberes, ¿cómo hay que hacer para recibirla en el domicilio? ya que a mi escuela nunca llegó. Gracias

    • micaelab diciembre 11, 2012 a 9:00

      Estimada Patricia:
      A partir de este año hemos dejado de publicar Saberes en formato papel, para dar lugar a la versión digital. Igualmente podés visualizar (tal como salieron editadas en su momento) las ediciones más viejas, accediendo en el menú a”números anteriores”. Saludos.

  2. NORA MORENO febrero 17, 2013 a 17:40

    ME ENCANTARÍA RECIBIR LAS PUBLICACIONES POR MAIL. GRACIAS

    • micaelab febrero 18, 2013 a 9:10

      Suscribiéndose en la página, es posible recibir un aviso cuando la página y las notas se han actualizado, y un resumen de ellas. Saludos.

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